La gastronomía menorquina cuenta con una tradición repostera muy rica, con sencillas y sorprendentes recetas heredadas de generación en generación.
Desde la ensaimada o coca bamba, los carquinyols o los amargos más conocidos, hasta los flaons, formatjades, rubiols, etc, …
Todo esto fabricado con productos autóctonos de primera calidad con lo que conseguimos un sabor ancestral, tal y como lo disfrutaron nuestros antepasados.







